Parkinson; Compartiendo esperanza

salida

Regreso cansado pero contento, con aquellas sensaciones tan agradables que tiene uno de notar el cansancio en su cuerpo y saber que ha sido como resultado de una actividad, un evento o cualquier acción que ha producido satisfacción, orgullo, bienestar o sensación de haber realizado un trabajo en equipo bien hecho.

Después de vivir una semana bastante dura que incluso no me permitió (muy a mi pesar) asistir el pasado viernes a un acto de difusión de la enfermedad que habíamos previsto y planeado efectuar en mi colegio (Padre Damián), el sábado descansé y me recuperé para poder asistir (aunque fuera a medio gas) con todo el equipo a esta esperada segunda edición de la Canal Olímpic Walk for Parkinson que celebramos el pasado domingo 7 de abril por la mañana. 

Las previsiones de asistencia eran buenas; se habían asignado las 165 camisetas patrocinadas por Deloitte y había una lista de espera.  Directa o indirectamente, teníamos entre 200 y 225 confirmados.  Amenazaba lluvia, durante casi toda la semana, hasta llegar al día anterior, que fue cuando las previsiones dieron un cierto vuelco en positivo y todos respiramos aliviados.  Sin duda, aunque convivir cara a cara con el monstruo es mucho más duro que tener que caminar con un paraguas, todos sabemos que la lluvia (en un país que casi no llueve). hubiera tenido un efecto desolador en la asistencia y, por tanto, en la difusión (objetivo de la actividad).

El organizador y el alma de este evento, sin el que su realización no hubiera sido posible, el apreciado y entrañable Juan Crespo, me nombró virtualmente capitán lo que para mi es más que un honor debido a que para ser capitán tiene que existir un equipo y no solo existe sino que es el mejor.  Gracias Juan y gracias a todo el equipo por el compromiso, esfuerzo y solidaridad.

Me levanté con dolores musculares provocados por la rigidez nocturna y matutina de siempre y las ganas de vivir intensamente y de mirar hacia delante.  “Here we go!!!”me dije y puse la primera………..

Y, como en la primera edición, no faltaron los buenos amigos para animar desde la distancia geográfica (que no emocional) y ahí estaba a las 09:00h de la mañana Iñaki  con sus compañeros, los runners de Torrejón, corriendo sus 5, 10, 15 km (cada grupo lo suyo) pensando en nosotros y en nuestro reto de caminar 2,7 km en el Canal.  ¡¡¡Grande Iñaki y runners!!!

A las 10:15h llegamos al Canal, me tomé la medicación, pero, a pesar de estar contento, animado e inquieto, noté que mi cuerpo estaba como muerto, muy cansado y las primeras personas y grupos que saludé me produjeron un cierto aturdimiento que me hizo dudar seriamente sobre qué iba a hacer los próximos 60-90 minutos.   Trabajé mucho mi ansiedad, mi estado de ánimo, me aparté para andar a solas e intentar activar mi cuerpo dado que la Levodopa tenía que hacer su efecto y estaba perdida nadie sabe dónde, sin asomar ni su “patita”.  Casi una hora de pie y saludando a mucha gente que me hizo una ilusión bárbara ver y abrazar, para luego tener que tomar asiento durante unos minutos duros en los que no había consenso en empezar dada la gran cantidad de gente que tenía que recoger sus camisetas, gorras, etc.

Un día radiante, y Juan Crespo (organizador en el sol y en la sombra, y verdadero “presidente” de toda esta magnífica aventura) toca con profesionalidad una bocina manual de aire comprimido y da luz verde a la segunda edición.   Más gente, marea más blanca, invita a soñar todo lo que podemos llegar a hacer los próximos años.  La caminata transcurre de forma agradable y tranquila si bien Ivan y yo concluimos que hay que trotar o correr suavemente un mínimo de dos tramos para que mis endorfinas y sustancias naturales hermanas/amigas ayuden a provocar en mi cuerpo lo que la Levodopa ayer no podía o no quería provocar.  Y efectivamente trotar ayer me sentó bien, llegué a meta, 135 pulsaciones, andamos y recuperamos bien.

¡¡Llegaron bien todos, objetivo cumplido!!

Tocan los parlamentos y las gradas se llenan, bastante más que hace un año; habla Juan, mi estado emocional vuelve positivo y con fuerza, estoy empezando un “On” que no entiendo de donde sale y hablo 5 minutos con el corazón y no con un papel que me había escrito y preparado el día anterior.  Muy buena iniciativa de Juan y de Ivan este año al conseguir que Rosa (de profesión enfermera) hiciera un breve parlamento como cuidadora de su marido enfermo de Parkinson.  Desbordó realismo, emoción y también lucha, actitud positiva, optimismo y esperanza.  Cerró de forma brillante Ivan para luego abrir un turno de preguntas que no pudieron gestionarse demasiado bien porque falló el sonido por la contaminación acústica de un evento deportivo que se estaba realizando al mismo tiempo justo delante de nosotros.   Mejoraremos el apartado del sonido de cara al año que viene, sin duda.

Y luego pudimos hablar y compartir inquietudes. Me llevé grandes recuerdos porque conocí a Sira, a S&M y a su “gladiador” de 72 años que lleva 4 meses operado de DBS y está mejor que yo con 20 años menos, conocí a otra enferma llamada Fina que lleva 6 años diagnosticada y sigue trabajando con la ayuda de un marido con un problema de salud grave pero que emanaba fuerza y optimismo en cada letra y palabra que articulaba.  Comprobé lo que Juan me venía diciendo hacía varios días en relación con las “ramificaciones” que ya había logrado el evento cuando hablé con personas que vinieron porque tenían una enfermedad parecida y se sentían identificados con la “causa”.

En resumen, como nos decían ayer, “ha sido una actividad agradable de la que teníais que haber hecho más publicidad”.  Varias personas me dijeron que el próximo año asistirán con la familia, en fin, mucha gasolina para el corto, pero también para el medio plazo. Ojalá sea así.

Gracias a todos los que vinisteis y también a los que no pudisteis venir.

En mi esfera personal, dejadme dar las gracias a todos los amigos y ex compañeros de Deloitte que vinisteis solos y/o con familia. Me emocionó mucho veros a tantos por motivos obvios.

Seguiremos difundiendo y pensando en mejorar la tercera edición (abril 2020) y dar un salto cualitativo relevante.   Se va consolidando….

¡¡Siempre hacia delante, intentando mejorar!!

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