Parkinson: ¿Podrían parar la guerra un momento?…

Aguanta la constante fuerza del viento, al lado del mar….se adapta

“Es el enemigo? ¿Ustedes podrían parar la guerra un momento? Le quería preguntar una cosa…ustedes van a avanzar mañana ¿?………..a qué hora ?   entonces cuándo? ¿El domingo? ¿Van a venir muchos? ”    Miguel Gila (1919-2001)

De nuevo con vosotros.

Reflexionando, a partir del sentido del humor que aplicaba nuestro gran cómico Miguel Gila a algo tan horrible como una batalla, una guerra. Y considerando algún comentario que he recibido recientemente invitándome a tratar la convivencia con el Parkinson como una carrera de fondo, larga, muy larga, para la que hay que dosificar fuerzas considerando que hay y habrá momentos de euforia y también momentos muy duros.

Hace un par de días tuve el placer de pasar un buen rato con un ex compañero de trabajo y, en un momento de la conversación, me preguntó si el tiempo me pasa igual de rápido que cuando trabajaba o me pasa más lento.  Sin dudarlo contesté que el tiempo pasa más lento, igual que mi actividad motora en general va más lenta.  Y eso es una suerte; tengo un bien preciado, tengo tiempo para todo o casi todo y no le debo explicaciones a nadie.

Cada día tengo más claro que el estado emocional influye de forma crítica a la enfermedad de Parkinson. Es una enfermedad neurológica, no hay que olvidarlo por obvio que parezca en tanto en cuanto todo lo que afecte de una forma u otra a nuestro sistema nervioso afecta a los síntomas y a la evolución de esta enfermedad.  Opino que si fuera capaz de mantenerme siempre en una zona de confort y de aislarme de cualquier situación que me produzca estrés o ansiedad (entendido como algo que yo perciba como un peligro o amenaza), y siguiera haciendo ejercicio físico de forma regular, posiblemente atajaría mucho más y mejor la evolución de los síntomas y de la enfermedad. Continue reading “Parkinson: ¿Podrían parar la guerra un momento?…”

El estado de ánimo y su evolución

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Aguas cristalinas

Amigos,

este es un post biográfico y un post difícil de escribir debido a que un estado de ánimo es eso mismo, un estado.  Y un estado considero que es una sensación emocional en un momento dado del tiempo, que opino que la forman una multitud de vivencias y de pequeños detalles,  tangibles e intangibles (cualitativos).  Cuando me refiero a que un estado es una sensación emocional en un momento dado del tiempo quiero decir con ello que es variable, y su variabilidad dependerá, entre otros factores, de lo psicológicamente fuertes que estemos y los acontecimientos y vivencias  que hayamos experimentado durante las ultimas horas, durante los últimos días.  Y lo psicológicamente fuertes que estemos dependerá, como humanos que todos somos, de nuestra historia vital y de una  multitud de factores; entre otros, dependerá de la cantidad o número de problemas que nos preocupen y sobre los cuales no tengamos el control y por tanto, su evolución no sólo dependa de lo que nosotros podamos hacer para solventarlos.

Vamos primero con un poco de teoría introductoria que considero imprescindible para centrar lo mejor posible el concepto y su problemática, y luego como en otras  ocasiones pasaré a comentar mi experiencia personal. La información descrita a continuación, hasta el apartado de mi experiencia personal, es o una reproducción literal o un resumen de diversos apartados incluidos en las dos fuentes de información que se citan (en negrita)  en la misma.

En posts anteriores ya expliqué que la enfermedad de Parkinson presenta o puede presentar un conjunto de síntomas motores y un conjunto de síntomas no motores.

Tal y como describe el libro blanco de Parkinson en España, entre los síntomas de la enfermedad de Parkinson que no afectan  directamente a la motricidad encontramos:

1. Trastornos autonómicos (estreñimiento, salivación, hipotensión, incontinencia, disfunción eréctil, sudoración, trastornos sexuales,  trastornos de la deglución, etc.).

2. Trastornos neuropsiquiátricos y cognitivos (alucinaciones, ilusiones, ideación delirante, demencia, dificultad para la concentración, para  ejecutar tareas cognitivas complejas o realizar varios quehaceres a la vez, etc.).

3. Trastornos afectivos, emotivos y volitivos (depresión, apatía, ansiedad, trastornos sexuales, etc.).

4.Trastornos del sueño (alteraciones del sueño en fase REM, insomnio, somnolencia diurna excesiva, etc.).

5. Trastornos de otros órganos fuera del sistema nervioso central  (osteoporosis, dolor de espalda, problemas respiratorios etc.).

Por otro lado, el documento “La situación de los enfermos afectados por la enfermedad de Parkinson, sus necesidades y sus demandas”, editado por el IMSERSO, expone los principales efectos psicológicos relacionados con la enfermedad de Parkinson, así como las principales cuestiones a subrayar: Continue reading “El estado de ánimo y su evolución”