PARKINSON y deterioro cognitivo

Post número 164

De nuevo con vosotros.

Para seguir cumpliendo el objetivo básico de difundir, explicar, compartir todos los aspectos, ópticas, ángulos de esta enfermedad tan complicada y que se conoce como Parkinson. En posts más antiguos de este blog ya hablé del deterioro cognitivo y de la demencia asociadas o que tienen que ver con esta enfermedad; esta vez me ha parecido muy interesante adjuntaros la visión actualizada de un experto en la materia.

Hoy compartimos una entrevista brillante a un profesional brillante que no tengo el placer de conocer.  Se trata del doctor Saúl Martínez Horta, neuro psicólogo clínico en la unidad de trastornos del movimiento del Hospital de Sant Pau (Barcelona), investigador de la enfermedad de Parkinson, máster en neuro psicología, autor más de 70 artículos, muy joven, agradable y empático.

En Radio PK,  compañeras (magistrales) de Con P de Parkinson le preguntan al experto sobre el deterioro cognitivo, la demencia, y sobre los cambios conductuales que sufren o pueden sufrir personas a las que se les diagnostica la enfermedad de Parkinson.

Espero que os sirva y os guste tanto como me ha gustado a mí.  La podéis ver por YouTube en el siguiente link

Un breve resumen de lo que, en mi opinión, es más relevante:

Nos dice que, en general, cuando una persona se queja de algo cognitivo, como por ejemplo que ha observado que ha perdido algo de su memoria, y la tiene peor que antes, se trata de medirlo objetivamente y ver si es normal o no (si el resultado de determinadas pruebas se sitúa por debajo del nivel esperado) y cual es origen.

Todos podemos experimentar cambios cognitivos o conductuales, tengamos o no la enfermedad.

Muchos cambios conductuales dependen del estado de ánimo, de nuestra motivación.  Es normal que en determinadas ocasiones estemos tristes o nerviosos, pero cuando esto afecta a como nos adaptamos al día a día o afecta a terceras personas, hay que analizarlo y tratarlo.

El diagnóstico del Parkinson se rige por un conjunto de síntomas motores cardinales, pero cuando falta dopamina se pueden producir muchos efectos y, entre ellos, los de deteriorar y modificar el nivel cognitivo y conductual.

Siempre hemos escuchado que cada enfermo de Parkinson es distinto y por ello, el doctor nos dice que no todos tendremos cambios conductuales ni deterioro cognitivo. Podemos llegar a tener esos síntomas, pero su curso evolutivo es extremadamente heterogéneo.

¿Cuáles son las características propias del deterioro cognitivo?  Entiende el deterioro cognitivo diferenciándolo de los cambios cognitivos: la dopamina juega un rol relevante en nuestro lóbulo frontal, en procesos humanos como manipular información, organizarnos, secuenciar información, en podernos inhibir y en decidir cómo se almacena la información.

Nos recomienda medir periódicamente nuestro posible deterioro cognitivo para saber dónde estamos y, en su caso, poderlo gestionar.

En pacientes fluctuantes el cerebro no es tan capaz de mantener esos niveles y puede haber confusión justo después de tomar la medicación.

Dificultades en nuestra autorregulación pueden ocasionar irritabilidad, compulsividad, obsesiones, etc.

Nos recuerda que algunos síntomas como por ejemplo la depresión pueden darse muchos años antes que recibamos el diagnóstico de Parkinson, son formas de depresión que no responden a medicación específica para ella y sí después de la levodopa.  La apatía se confunde con depresión; es una pérdida de emoción y es típica de la falta de dopamina.  En el otro extremo, pueden producirse trastornos conductuales impulsivos por efectos secundarios de alguna medicación (y también alucinaciones).

Hay ciertos medicamentos que a muchos de nosotros nos prescriben para tratar los síntomas y que, por el contrario, pueden producir unos efectos secundarios disruptivos como ludopatía, hipersexualidad que pueden ser devastadores para nuestra vida y la de nuestra familia.  El especialista o facultativo que nos los prescriba nos lo tendría que explicar y advertir siempre y nosotros (pacientes, cuidadores y familia) compartirlo con el especialista cuando lo percibamos.  Dicen que existen pacientes que no lo explican porque son síntomas desagradables, disruptivos y complejos de gestionar por la unidad familiar.  Es importante que la familia sepa que es un síntoma y que no tenemos la culpa de eso.   Compartir esto puede ayudar mucho para gestionarlo lo antes posible. En mi caso tuve que reducir a la mitad un medicamento porque empecé a mirar publicidad de casas de apuestas…

Nos dice que aún no se ha conseguido un tratamiento efectivo para el deterioro cognitivo degenerativo.  Personas con unos niveles de ansiedad extremos, por descansar mal, por estar preocupadas por su situación: todo esto puede afectar a la cognición.  Cuando nos centramos en nuestro lóbulo frontal hemos de intentar no saturarle, el lóbulo tiene pocos recursos, no hay que saturarle y ayudarle con instrucciones secuenciales y facilitándole automatismos.

El no dejar de actuar es fundamental, es clave.  Las enfermedades degenerativas utilizan una trampa mortal que es quitarnos las ganas de hacer cosas, cuando lo mejor que podemos hacer para hacerles frente es justamente hacer cosas, no hay estrategia de estimulación cognitiva mejor que la interacción social, seguir funcionando en sociedad (a pesar de todo) es lo mas rico que existe, hay que persistir estimulados y seguir funcionando en sociedad.  Es muy muy importante !!!.

Los tratamientos y terapias de las asociaciones generalmente no están pensadas para los jóvenes.  El doctor dice que no tenemos esos recursos, es un problema social, a nadie se le ocurrió que podía pasarle esto a personas (tan) jóvenes.  Muchos EPITs lo abandonan porque no les motivan, su perfil es distinto.  Y ojo que no es solo una cuestión de edad, también hay jóvenes de 70 años

Una frase de uno de los maestros del doctor:

“El pensamiento son ideas en movimiento.  Una enfermedad que afecta al movimiento ralentiza lo cognitivo”.

Brillante el doctor y brillantes nuestras compañeras de Con P de Parkinson !!! Gracias a tod@s

Hasta pronto

Pd- en relación al post número 163, muy contentos porque nuestra compañera Yolanda ya está en casa recuperándose de un buen susto

PARKINSON: Qué hay de nuevo ?

Post número 158

¿Qué tal estáis?

Espero y deseo que os encontréis bien o al menos como a veces me digo “razonablemente” bien.

Convivir con el Parkinson es difícil y duro o durísimo (son juicios de valor) y si además tenemos la amenaza constante de infectarnos y contraer la COVID19, pues digamos que el panorama se pone muy feo y opino que no se trata ni de pesimismo ni de ver el vaso medio lleno ni tópicos de este estilo sino que se trata de explicitar una realidad que aparte de desconocida me parece que no preocupa y ocupa de la forma necesaria y adecuada a las Instituciones (y personas) que tienen capacidad de acción.  Luego regresaré a este párrafo introductorio.

El título de este post me ha surgido automáticamente cuando he pensado en que estamos en el mes de abril, mes que incluye el día mundial de esta enfermedad y que todos los afectados (pacientes, cuidadores, especialistas en los trastornos del movimiento, neurólogos, neurocirujanos, y todo el personal sanitario que de una forma o de otra se dedica a nuestro cuidado) aprovechamos para reivindicarnos todo lo que podemos y para reunirnos con el objetivo de responder a la pregunta que inmortalizó hace más de 80 años aquel conejo blanco feliz cuando se la formuló por primera vez al cazador Elmer.

Qué hay de nuevo con respecto a esta enfermedad, desde la perspectiva de los avances en medicación cuyo objetivo es mejorar los síntomas y por tanto nuestra calidad de vida y desde la perspectiva no tan esperanzadora (de momento) con relación a los avances para encontrar una interrupción o una curación definitiva. 

Responder a esa última pregunta relacionada con la curación de la enfermedad creo que ya todos hemos oído alguna vez que el asunto es muy complejo porque aún no se conocen las causas exactas y concretas que la provocan ni se dispone de marcadores o indicadores biométricos (o empíricos) para diagnosticarla mucho antes que lo que ocurre actualmente.

Lo que está claro es que no podemos seguir esperando, de forma pasiva, como espectadores, sino que hemos de movernos y pasar a la acción y, entre otras acciones, solicitar a nuestros dirigentes que presten mayor atención y recursos a la investigación encaminada a erradicar esta enfermedad que si nadie hace nada diferencial y urgente se convertirá en una pandemia dentro de muy poco tiempo.

En Estados Unidos está aumentando la sensibilidad y la acción reivindicativa con relación al Parkinson.  Aparte del ya conocido movimiento liderado por la fundación de Michael J. Fox, están potenciándose y apareciendo otros movimientos, entre los que destacaría el impulsado por 4 gurús que han escrito recientemente el superventas “Ending Parkinson’s Disease” y que se basa en una campaña que quiere demostrar al mundo que todos donamos un centavo o un céntimo por el Parkinson, todos juntos a por ello !!!.

En 1938 el presidente Franklin D. Roosevelt y millones de americanos lideraron una marcha histórica para acabar con la enfermedad de la polio y hoy se proponen hacer lo mismo para el Parkinson.  Se han propuesto enviar 100.000 cartas a la Casa Blanca pidiendo que prohíba las sustancias químicas nocivas relacionadas con la enfermedad, solicitando que la cobertura social de la telemedicina sea permanente (porque ha tenido y está teniendo un éxito incuestionable)  y el apartado más importante es el reclamar a sus políticos y dirigentes que aumenten drásticamente el volumen de recursos destinado a la financiación de la investigación. 

Se han propuesto hacer del Parkinson una prioridad !!!!

En mi opinión, independientemente de lo acertado de la campaña mencionada, lo realmente importante, motivador y que me infunde esperanza es ver que cuatro prestigiosos especialistas están convencidos que es posible llegar a la curación de la enfermedad y que fundamentalmente se trata del grado de prioridad que se le otorgue y, en consecuencia, del incremento de los recursos económicos que se asignen para este objetivo dentro de los presupuestos generales del Estado o país que sea.

La pandemia producida por el Covid19 nos está haciendo mucho daño.   Sufrimos (nosotros y los que nos quieren) una enfermedad crónica que nos produce efectos o síntomas que se agravan en frecuencia y en intensidad con todo aquello que nos genere preocupación, estrés, con todo aquello que nos aparte de nuestra zona de confort.  En un estudio reciente realizado sobre unes 500 personas que padecen la enfermedad de Parkinson, un 70% ha contestado que la pandemia les ha producido un empeoramiento de los síntomas.  No solo los motores sino también los relacionados con el estado emocional y si les afecta negativamente entramos en un bucle al que ya me he referido en posts anteriores.

Algunos pensamientos en voz alta o reflexiones para compartir:

Muchas enfermedades son complejas y caras.  Generalmente (no siempre) el volumen de recursos públicos que se destinan a la investigación para encontrar la curación se determina en función de la prevalencia de la enfermedad (sería algo así como el número de habitantes que la sufren en porcentaje sobre el número total de habitantes del país) y su impacto desde varios puntos de vista (sociales, económicos, —).  Este impacto normalmente condiciona el porcentaje anual de recursos públicos que se decide dedicar cada año a la investigación.

Hemos visto atónitos y muy gratamente sorprendidos cómo hemos logrado conseguir una vacuna en un año en lugar de los 3 años aproximadamente que se tenía como tiempo más corto.  La razón es obvia, sin vacuna o con una vacuna al cabo de tres años, el porcentaje de afectados nos hubiera llevado al desastre y todos los gobiernos de todos los países del mundo han visto claro el problema y de una forma o de otra hemos unido esfuerzos y hemos priorizado la investigación en busca de una solución urgente.  No solo 1 vacuna sino varias y con niveles de eficacia que en general son buenos o muy buenos.

Tengo un poco la sensación de que cada año, cuando llegan estas fechas, es como el día de la marmota, se hacen las típicas charlas, conferencias, encuentros en las que, un año más, tendremos algunos avances (y que no falten) sobre nuestro día a día (calidad de vida) pero pocos o ninguno sobre la interrupción o curación de la enfermedad.  La suerte es que, con relación a nuestra actividad, en mi caso observo que cada año hago cosas distintas, muchas de ellas ni imaginadas hace 10 o 15 años y eso gracias a que, en general y sobre todo los Enfermos de Parkinson de Inicio Temprano (EPIT’s), somos personas mentalmente muy activas y ello contribuye a que en muchos casos despertemos nuestras habilidades creativas (en la escritura, pintura, música, poesía, baile, etc.) y de alguna forma, tengamos vías adicionales para motivarnos, para seguir adelante, siempre hacia adelante !!. 

Este año estoy muy contento por haber animado a Paqui R. en la creación y puesta en marcha de una ventana especial y específica para que las mujeres con Parkinson puedan hablar, encontrarse, compartir, apoyarse. Se trata de Con P de Parkinson.

Os adjunto link a su blog https://pdeparkinson.blogspot.com/. Me siento y sentiré parte de ello y espero que vayan consolidándose de forma exitosa sin perder nunca de vista la prudencia y el orden.

Volviendo al año que ha transcurrido, si yo me hiciera la pregunta del título de este post, leyendo en diagonal este blog concluyo que está claro que es una enfermedad degenerativa y que estoy peor que hace 4 años cuando nació este blog, pero no lo estoy tanto como me pudiera parecer si no hiciera este esfuerzo de memoria que intento hacer siempre desde que Francesc, mi psicólogo, me recomendó para gestionar la ansiedad.  Estoy peor que hace un año, pero si leo cómo estaba hace dos años, pues estoy prácticamente igual.   Un poco liado o empanado también…Subidas y bajadas dentro de unos rangos razonables (o quiero pensar que son razonables).

Todo esto está muy bien, pero seguimos igual de mal en cuanto a que no existe curación y, salvo que me equivoque (ojalá), no se prevé dar con ella a corto plazo.  No sé, tendremos que hacer algo más contundente como sensibilizar y dar a conocer la enfermedad con una frecuencia y cobertura mucho mayores o definir y realizar acciones para lograr que nuestros dirigentes se detengan unos momentos para entender que nuestro problema apunta a convertirse en pandemia y que de una forma o de otra, logremos que se asigne un presupuesto anual mucho mayor para la investigación cuyo objetivo claro sea dar con una curación lo antes posible.

Los más jóvenes hablamos, intentamos organizarnos lo mejor que podemos, hacemos todos lo que podemos para difundir y compartir la realidad de una enfermedad que es mucho más compleja y dura que lo que la sociedad considera, una enfermedad sobre la que existe un mito basado en que solo afecta a personas mayores y ocasionándoles temblor y postura algo encorvada.  Se trata de una desgracia que le puede ocurrir a cualquiera.

Algunos de mis compañeros de este viaje (y en concreto, del grupo PARKIMON y de la Presidencia y Dirección de la ACAP) han intervenido en programas de TV o de radio para explicar nuestra realidad y creo muy oportuno insertar los links para que podáis verlo.   

https://www.ccma.cat/tv3/alacarta/planta-baixa/el-pitjor-any-pels-malalts-de-parkinson/video/6093510/

https://www.lacalartv.cat/2021/04/07/video-del-dia-mundial-del-parkinson-amb-pepa-martin/

Gracias a Edgar y Pepa (Parkimon) y a Carlos, Laura y Roser (ACAP) por vuestra fuerza y por vuestro testimonio. Y como siempre CON ACTITUD POSITIVA !!!

Los medios de comunicación nos podéis ayudar muchísimo más a amplificar la explicación de una problemática que sigue un camino recto en su amplificación y conversión en pandemia.

Adjunto el VIDEO ROMPIENDO MITOS esperando que sea del interés de los Medios de Comunicación con motivo del Dia Mundial del PARKINSON 2021:

Hasta pronto