Luz al final del túnel

Es una expresión bastante común que normalmente utilizamos cuando estamos en medio de algún proceso (de la vida personal o profesional) complicado o duro y necesitamos visualizar que ese momento duro es pasajero y que redundará en un beneficio concreto o bien finalizará al cabo de un tiempo no muy lejano.  Decimos entonces que ya vemos luz al final del túnel, siendo la luz equivalente a la esperanza de que lo malo, duro y exigente finalizará y tendremos un premio, calma y bienestar a corto plazo.

Fui diagnosticado enfermo de Parkinson hace algo más de 3 años y eso significa padecer una enfermedad neurológica crónica, incurable y degenerativa con síntomas (problemas físicos o mentales) de tipo motor (que afectan al movimiento) y no motor (que afectan al estado de ánimo y a la mente).  Tal y como ya he explicado en posts recientes, hace un par o tres de meses los síntomas han empeorado bastante: me cuesta mayor esfuerzo caminar y los “off’s” o períodos de congelación de la marcha me ocurren cuando solo pasan unas 4 horas desde la última toma de Levodopa, tengo mayor rigidez muscular, me cuesta bastante darme la vuelta en la cama, hablo peor, me empieza a costar tragar alimento, tengo mayor incontinencia urinaria, estoy más triste y con un nivel de ansiedad generalizado que en ocasiones hace que tenga miedo. Miedo al descontrol, a salir a la calle y hacer cualquier tipo de encargo cotidiano, miedo a ir a comer o desayunar con algun amigo por si me paro y no puedo andar, por si me baja la tensión arterial de golpe y me desmayo en cualquier lugar, por si me entra mayor rigidez en el supermercado y no puedo finalizar la compra y creo cola o malestar al resto de clientes, por si no me da tiempo de ir al lavabo, por si pierdo estabilidad y me caigo.  No obstante, me armo de valor y de fuerzas y me enfrento a ello, para no caer en una dinámica negativa cuyas consecuéncias serían nefastas debido a que cada día haría menos cosas, quedandome más y más tiempo en casa, convirtiéndome en un enfermo invisible. No, sigo luchando fuerte y con determinación contra mi monstruo, no, no surrender !!!

Muchas veces pienso en que esto no puede estar sucediendo, que ya pasará y mejoraré, pienso en la luz al final del tunel en el que me encuentro….y entonces es cuando más miedo me entra, debido a que sé que no mejoraré (como mucho lograré ralentizar el proceso degenerativo de la enfermedad, y eso espero lograr….). Pero cuando uno tiene 50 años y está inmerso en este problema, prima el hecho de ser práctico y entonces es cuando la luz al final del tunel se asocia al análisis o balance que uno puede hacer de su vida.  Es decir, pienso que la luz debe ser un resultado positivo del análisis cualitativo que haga de mi vida en cada momento, como si el tunel fuera la propia vida y pudiera acabarse en cualquier momento.   Es una situación que me lleva a pensar en qué cosas querría hacer si me dijeran que mi vida va a finalizar dentro de relativamente poco tiempo.

Pues bien, esto me lleva a analizar detenidamente si he sido feliz, si he sido buena persona (generoso, empático, constructivo, amable, colaborador), si hay algo relevante que no he hecho bien y deba y pueda remediar, si tengo pendiente pedir perdón o decirle a alguien lo mucho que le quiero. Y me lleva a pensar en lo que aún no he hecho pero tengo en proyecto, y pensar en si puedo y debo acelerar o en cómo se acometerá si yo falto.

Y entonces es cuando realizo el análisis y veo luz, pero es una luz tenue, no brilla.  Y no brilla porque si bien concluyo en que he sido feliz (he recibido y he dado), no veo la forma de acelerar muchas cosas primordiales para mi felicidad, como pueda ser ver a mis hijos hacerse mayores, tener una familia, un proyecto profesional, verles felices en las diferentes fases de sus vidas.

No sé qué pensar, qué hacer en relación a lo que no puedo anticipar, controlar.  Concluyo que quizá me tengo que concentrar en el presente, seguir haciendo las cosas o mejor posible, disfrutar al máximo del momento y de las personas que dan sentido a mi vida.  Seguro que sí. Y pensar que la luz seré yo mismo, que cuando yo falte, permanecerá mi recuerdo y mi forma de hacer, y significará una ayuda para ellos, una luz que siempre les acompañará, les animará y reconfortará allí donde vayan y hagan lo que hagan.

Asi pues debo seguir trabajando duro para ser yo su luz, y ese objetivo ser la luz que yo vea al final de mi túnel, esperemos que un túnel muy largo muy largo….

Seguiré peleando duro para ello.


Light at the end of the tunnel

 

It is a fairly common expression that we normally use when we are in the middle of some complicated or hard process (personal or professional life) and we need to visualize that this hard moment is temporary and that it will result in a concrete benefit or it will finish in a while not far away. We say that we see light at the end of the tunnel, the light being equivalent to the hope that the bad, hard and demanding will end and we will have a prize, calm and well-being in the short term.

I was diagnosed with Parkinson’s disease for more than 3 years and that means suffering from a chronic, incurable and degenerative neurological disease with symptoms (physical or mental problems) of the motor type (affecting the movement) and non-motor (affecting the state of mind and the mind).

As I have explained in recent posts, a couple of months ago the symptoms have gotten worse: I find it harder to walk, and the “off’s” or periods of freezing of the gait occur to me when it only takes about 4 hours from the last shot of Levodopa, I have more muscular stiffness, it costs me enough to turn around in bed, I speak worse, it starts to cost me swallowing food, I have more urinary incontinence, I am sadder and with a generalized anxiety level that sometimes causes be afraid fear of being out of control, going out into the street and doing any kind of daily task, afraid to go to eat or have breakfast with a friend if I stop and can not walk, in case my blood pressure drops suddenly and I faint in any place, in case I get more rigidity in the supermarket and I can not finish the purchase and I think queue or discomfort to other customers, in case I do not have time to go to the toilet, in case I lose stability and I fall.

However, I arrogate courage and strength and face it, so as not to fall into a negative dynamic whose consequences would be harmful because every day would do less things, staying more and more time at home, becoming an invisible patient. No, I’m still fighting hard and determined against my monster, no, not surrender !!!

Many times I think that this can not be happening, that it will happen and I will improve, I think of the light at the end of the tunnel in which I am … and then it is when more fear comes to me, because I know that I will not improve much will slow down the degenerative process of the disease, and that I hope to achieve …). But when one is 50 years old and immersed in this problem, the fact that it is practical prevails and that is when the light at the end of the tunnel is associated with the analysis or balance that one can make of his life. That is to say, I think that the light must be a positive result of the qualitative analysis that makes of my life in every moment, as if the tunel were the own life and could finish at any moment. It is a situation that leads me to think about what things I would like to do if I were told that my life will end in a relatively short time.

Well, this leads me to analyze carefully if I have been happy, if I have been a good person (generous, empathetic, constructive, kind, cooperative), if there is something relevant that I have not done well and should and can remedy, forgiveness or tell someone how much I love you. And it leads me to think about what I have not done yet, but I have a project in mind, and to think about whether I can and should accelerate or how it will be if I fail.

And then I do the analysis and I see light, but it is a dim light, it does not shine. And it does not shine because although I conclude that I have been happy (I have received and I have given), I do not see how to accelerate many important things for my happiness, such as seeing my children grow older, having a family, a professional project , to see them happy in the different phases of their lives.

I do not know what to think, what to do in relation to what I can not anticipate, control. I conclude that maybe I have to concentrate on the present, keep doing things or better, enjoy the moment and the people who give meaning to my life to the fullest. Surely yes. And to think that the light will be myself, that when I am gone, my memory and my way of doing will remain, and it will be a help for them, a light that will always accompany them, encourage them and comfort them wherever they go and do what they do.

So I must continue working hard to be me its light, and that objective be the light that I see at the end of my tunnel, hopefully a very long tunnel very long ….

I will continue to fight hard for it.

8 respuestas a “Luz al final del túnel

  1. Amigo, yo hace tiempo me planteé lo siguiente; en la vida se me plantearán infinidad de problemas, algunas situaciones estará en mi mano resolverlas, y otras no. Las que estén en mi mano, las trataré de resolver de la mejor manera que sepa, y aquellas cuya solución no esté a mi alcance, no las dejaré de lado, porque quizá afecten a otros, pero no dejaré que me frenen en mi avance.
    Entiendo tus preocupaciones, y tus miedos e inquietudes, porque ahora mismo vivo un periodo de posibles cambios y personalmente, eso no me gusta, pero quien no juega, no gana, y a veces hay que mirar al miedo a la cara y decirle “Hoy no me vas a afectar”.
    Me cago en la leche!!! Eres un luchador, un puñetero ejemplo para muchos, tu solo estás haciendo más por luchar contra este monstruo que muchos otros que están bien.
    Tienes una familia fabulosa, miles de amigos y estas ayudando a un montón de gente.
    ¿Y tú me hablas de miedo? Miedo tiene el Parkinson cuando ve que vas a dar una charla, que entrenas, que sacas fuerzas de donde no las hay. Ese si que tiene miedo, porque sabe que como se descuide le vas a calzar una cura y va a desaparecer.
    ¿Luz al final del túnel? ¿Nunca has pensado que para llegar a ver la luz al final del túnel quizá hace falta tener luz dentro y poder avanzar? Para mucha gente eres esa luz tío!!

    Déja de pensar en finales, en luces y sombras y piensa en lo que te ilumina el camino a tí, en tus hijos, tu mujer y tus amigos que si no lo sabes, te lo digo yo, estamos orgullosos de tí.

    Se que eres de Bruce, pero abre las miras musicales, escucha esto y aplícate, que tú eres LUZ!!!

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  2. Hay muy buenas ideas. Eso de centrarte en hacer el bien o mejor dicho ser buena persona y sobretodo corregir y preveer lo que pueda pasar para facilitar la vida a los que te sucedan es muy operativo/práctico y sin dudarlo lo voy a hacer. Gracias x inspirarme

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  3. Artur, la palabra miedo no existe en tu vocabulario. No la he visto nunca aplicada en tu vida. Adversidades has pasado muchas pero siempre las has afrontado de cara, con trabajo, dándole la vuelta, con esfuerzo e inteligencia, como ahora. El monstruo lo vas controlando dia a dia pero como va migrando, en los momentos de cambio se te escapa algo el nivel de seguridad que tienes sobre el mismo. Pero quedate con la botella medio llena!!! Lo estas haciendo muy bien y dándonos un ejemplo a todos los que te rodeamos. Ayer me hablabas de orgullo, de ilusión, de alegría,… Con esas armas, unidas al amor y cariño que das y recibes…¿donde cabe el miedo?

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    1. Tienes razón Jordi. Un amigo que también convive con el monstruo me decía que lo más complicado es gestionar el estado de ánimo, que tenemos unos altibajos recurrentes, que vemos Bambi y nos caen rápido las lagrimas…que hoy es lo que cuenta. Gracias !!!! Un abrazo

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  4. Hola, Artur
    quin gran exemple. Llegir-te és un gust… és aire fresc… gràcies i molta força i ànims.

    Perque tot plegat és tal i com dius: el present el tenim infravalorat i no l’aprofitem prou, ja sigui lamentant-nos pel passat o pensant en el que hem de fer demà o demà passat.
    Ni parlar-ne: el present existeix i és fàcilment accesible. I cal aprofitar-lo al màxim, exprimint-lo. És ara. És avui.

    Quina gran cosa és el present. I amb estones de present de qualitat, la “llum” que dius serà cegadora.
    Força, amic Amich.

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